miércoles, 18 de abril de 2018

Generalidades, beneficios y limitaciones de los relojes para correr


En la actualidad, es muy común ver a una importante cantidad de corredores entrenando con un reloj que les indica el ritmo al que se corre, tiempo de carrera, frecuencia cardiaca, distancia recorrida, entre otros parámetros que nos ofrecen de acuerdo a la marca y modelo que elijamos.  La utilidad principal de estos relojes, radica en su capacidad de enlazarse con diversos satélites, de los cuales se obtiene la posición aproximada en la cual nos encontramos.   Esta posición se va grabando y actualizando cada cierto tiempo, el cual depende de la configuración y características de nuestro reloj, y en base a los datos de posición grabados se va dibujando la ruta que estemos siguiendo.  Finalmente, los demás parámetros mencionados se obtienen gracias a la combinación de los puntos de posición grabados y el tiempo transcurrido.

La mayoría de relojes son capaces de conectarse a los satélites pertenecientes a dos sistemas internacionales: El GPS, que es el sistema desarrollado en los Estados Unidos y es el más utilizado; y el GLONASS, que es el sistema desarrollado por Rusia.  Cabe precisar, que en la mayoría de casos solo será necesario conectarnos mediante el GPS, dejando la conexión combinada con el sistema GLONASS para casos en los cuales nos encontremos en lugares difíciles de acceder y necesitemos tener una mayor cantidad de satélites disponibles para enlazarnos.  Si tenemos durante todo nuestro entrenamiento y carrera un buen enlace con los satélites, los datos de posición se grabarán de acuerdo a las características de nuestro reloj; sin embargo, si se pierde la señal y se dejan de grabar los datos de posición, nuestro reloj unirá el último dato grabado con el primero que se grabe luego de recuperar la señal, lo cual puede causar distorsiones en la ruta generadas por nuestra aplicación.

Si bien es cierto, los relojes para correr son de bastante utilidad para realizar nuestros entrenamientos, también tienen una serie de limitaciones que es importante tener en cuenta.  En primer lugar, hay ocasiones en que los registros que generan no sean 100% exactos y nos hagan pensar que corrimos un poco más de lo que realmente hicimos: Por ejemplo, esto suele darse en las pistas de atletismo o en carreras con muchas curvas y/o edificios en la ruta.  Un ejemplo de este problema me ocurrió cuando participé en la maratón de Chicago en el 2016.  Algunos tramos de dicha carrera se caracterizaban por estar rodeados de edificios muy altos, los cuales afectaban la señal del reloj.  La consecuencia de esto fue que en los kilómetros en los cuales se presentó este problema, se registró una distancia recorrida mayor a la real, impactando de manera directa en la distancia final medida por nuestro reloj.  En este caso, la distancia final que marcó mi reloj fue mayor a los 43 kilómetros.  En la siguiente imagen se puede observar el mapa generado en algunos de los tramos, en donde se ve claramente que la ruta grabada cruza por lugares imposibles y dibuja una línea de longitud mayor a la que tendría si fuese recta. 

Distorsiones en la ruta generada por la aplicación del reloj debido a edificios altos

Otro ejemplo de lo que menciono se da en la pista atlética, en donde he oído a muchas personas decir que la distancia medida por los relojes en cada vuelta es mayor a 400mts (medida oficial de toda pista atlética utilizando el primer carril).   De acuerdo al artículo referenciado (1), el error de la medición de nuestro reloj respecto a la medida de la pista atlética varía de acuerdo a si usamos el reloj en la muñeca izquierda o derecha.  En mi caso, suelo utilizar mi reloj en la muñeca derecha, y al dar vueltas en la pista atlética del estadio Luis Galvez Chipoco cada vuelta arrojaba una medida de 430 a 440mts aproximadamente (imagen izquierda). Luego lo probé utilizándolo en la muñeca izquierda y la vuelta salió lo que debe salir, que es 400mts exactos (imagen derecha). En ambos casos se corrió por el carril 1.

Imagen izquierda: Reloj utilizado en la muñeca derecha.  Imagen derecha: Reloj utilizado en la muñeca izquierda

La conclusión de ese punto es bastante acertada y se podría aplicar a entrenamientos y carreras: Si se conoce la ruta de una carrera, puede ser muy útil analizar si tiene más curvas hacia la izquierda o hacia la derecha, y utilizar el reloj en la muñeca que tenga más curvas hacia su lado.  Si es que la curvatura es variada o la ruta tiene muchos edificios altos, recomiendo guiarse también por los letreros que suelen colocar los organizadores de las carreras indicando el kilometraje recorrido, además de conocer los tiempos estimados a los cuales deben cruzar un punto determinado de la carrera (por ejemplo, el tiempo en el que debo pasar el km 10 o la media maratón).  Si es que entrenamos en la pista atlética, recomiendo guiarse por la medida oficial de cada vuelta, que es 400mts, y medir el tiempo en base a esto.  Como ya se ha mencionado, el reloj es una herramienta muy útil tanto para entrenar como para medirnos en una carrera; sin embargo, en determinadas ocasiones nos puede fallar en algún detalle, por lo cual debemos estar preparados para no ser muy dependientes de este en caso sea necesario.

Referencias: 


viernes, 6 de abril de 2018

Precauciones a tomar durante nuestros entrenamientos en la calle


Quienes corremos sabemos que las calles no han sido diseñadas en un principio para esta actividad, encontrando muchas veces pocos lugares propicios para practicar nuestro deporte favorito.  Día a día tenemos que lidiar con una variedad de factores al realizar nuestro entrenamiento, que no solo se limita a cumplir lo programado para un día en particular.    Estos factores en algunas ocasiones pueden poner en riesgo nuestra seguridad, por lo que es importante tenerlos muy presentes.   Comenzaré el presente post haciendo una descripción de los factores generales que debemos tener en cuenta cuando salimos a correr por las calles, para luego detallar cuidados específicos dependiendo de la hora a la que corramos:

  • Cruces con semáforos: Más vale perder un minuto de tu entrenamiento que, en el mejor de los casos, varias semanas de entrenamiento.  Siempre que lleguemos a un cruce semaforizado y el color no nos beneficie, es necesario bajar la velocidad y en caso se acerquen vehículos parar totalmente.  Si nos preocupa perder el ritmo, una opción es seguir trotando sobre el sitio.  He sido testigo de situaciones peligrosas en donde corredores tratan de ganarle a los carros al cruzar una calle con el semáforo en rojo.  Tomar ese riesgo por ganar unos segundos no vale la pena.
  • Música: He escuchado sobre algunos estudios que indican que escuchar música cuando corres es beneficioso para mejorar tu rendimiento, dado que reduce la percepción de fatiga “engañando” de alguna forma a tu mente con una sensación estimulante.  Sin embargo, correr con música también puede tener sus riesgos, y el principal se da cuando vamos con audífonos y nos desconectamos del mundo exterior.  En estos casos, ir con audífonos nos impide muchas veces escuchar lo que pasa a nuestro alrededor: si se acerca algún vehículo; algún ciclista; ocurre alguna emergencia alrededor nuestro; entre otras cosas.  Si es que el uso de la música es básico para ustedes, mi recomendación sería que utilices un solo audífono o vayas con el volumen muy bajo, para minimizar las probabilidades de no escuchar alguna señal de alerta.  En un futuro post hablaré más extensamente sobre este tema, incluyendo los pros y contras que considero que tiene correr con música.
  • Identificación: Es muy importante que en todos nuestros entrenamientos llevemos una identificación con nosotros, sea un documento, o algún distintivo que lleve nuestros datos de emergencia.  Esto permitirá que siempre estemos identificados y que ante alguna emergencia podamos ser auxiliados por otras personas que no necesariamente nos conocen. 
  • Otros elementos a llevar: Cuando salimos a correr es muy necesario llevar dinero.  La cantidad de este tendrá que ser suficiente para hidratarnos en el camino o poder pagar un taxi ante alguna emergencia.  Además, recomiendo llevar siempre papel higiénico ya que el tener algún malestar estomacal durante nuestros entrenamientos está dentro de las posibilidades y muchas veces los baños públicos no lo tienen.  En los casos en los que corremos solos, también recomiendo llevar el celular, para poder comunicarnos ante cualquier emergencia.


 Si corres muy temprano o muy tarde (4 a 7am – 10pm en adelante):

  • Si está oscuro, es recomendable que utilices ropa de colores claros con propiedades reflectantes.  De este modo, serás visible para cualquier vehículo.
  • Muy temprano el flujo de carros es mínimo, por lo que es posible correr por la pista sin muchos problemas, especialmente en zonas donde no hay muchas intersecciones.  En estos casos, recomiendo correr muy pegado a la vereda y en sentido contrario a los vehículos, de tal manera que puedas verlos y tomar alguna acción en caso sea necesario.  En zonas con curvas muy cerradas recomiendo subir a la vereda, ya que en estos casos no se pueden observar a los vehículos que vienen y estos difícilmente nos podrán ver a nosotros.  Es muy importante siempre estar alerta.
  • Si por alguna razón se tiene que entrar a la pista o a una ciclovía, es indispensable mirar antes que no haya ningún vehículo o bicicleta acercándose, de tal manera que se eviten accidentes.  Recordar que las ciclovías están hechas para los ciclistas, así como la vereda para los peatones.  El respeto y la tolerancia es clave.


Si corres durante la tarde (4 a 10pm):

  •  En mi opinión, la hora más complicada para correr por la calle es durante la tarde.  Esto debido a que tanto el flujo de vehículos como de personas aumenta de manera considerable.
  • Recomiendo buscar algún lugar sin mucho flujo de vehículos y personas para correr.  Aunque suene aburrido, tal vez la mejor opción es ir a un parque grande o a una pista atlética.  Es la opción más segura, además que nos podremos concentrar en el entrenamiento que estemos realizando.
  • Si vas por la calle, lo más prudente es ir solo por la vereda, teniendo mucho cuidado de las personas que van caminando, o niños jugando, que muchas veces no se percatan que alguien viene corriendo, aumentando así el riesgo de ocurrencia de un accidente.
  • Tener más cuidado de lo normal con los desperfectos que puede haber en las veredas.  Un sardinel sin la debida señalización o una vereda rota nos puede hacer pasar un muy mal rato.  Lo más recomendable en estos casos es ir a un ritmo más cómodo de lo habitual.  Tengamos en cuenta que correr a estas horas hace que nos tengamos que concentrar en muchas otras cosas, además de correr.

Tener en cuenta los factores descritos nos va a permitir entrenar sin preocupaciones y disfrutar del running sin contratiempos. ¡Entrena seguro!