lunes, 31 de diciembre de 2018

Lo bueno, lo malo y lo feo de mi año runner 2018



Hoy se termina el 2018, y con este año se van muchas experiencias de las que pude aprender bastante.  Tuve la oportunidad de participar en nueve carreras, dos de las cuales fueron en el extranjero (Miami 21k y Nueva York 42k), y una en provincia (Pacasmayo 10k), disfrutando a máximo de todas.  Como todo en la vida, hubo experiencias tanto buenas como malas, las mismas que suman de diferentes maneras al objetivo de fortalecerme cada vez más.

Lo bueno del 2018:

Si bien es cierto la mayoría de mis entrenamientos los realizo solo, este año me propuse compartir más del running con otras personas que lo disfrutan tanto como yo.  Es así que comencé a integrarme a diversos entrenamiento que se organizaban como preparación a las carreras principales del año (por ejemplo, los entrenamientos en pista atlética, los sábados de fondo de Perú Runners o los fondos organizados por Fartlek rumbo a Lima 42k).  Esto me permitió conocer a muchas más personas apasionadas del running y que tienen el mismo interés que yo: superarse cada vez más.

Créditos: Fartlek Running

Entrenamiento de pista atlética

Otro punto a destacar, es que pude quitarme el clavo, el de no poder correr una maratón desde octubre del 2016, cuando corrí la maratón de Chicago.  En esta oportunidad, pude hacerlo en la maratón de Nueva York, dónde superé mi mejor marca por 11 minutos haciendo un tiempo de 3 horas 08.  Lo que más me llenó de esta experiencia, es el sentido que le di a la maratón, la misma que corrí como parte del Fred’s Team apoyando la lucha contra el cáncer.  En este contexto, pude recaudar los $3,500 requeridos, los mismos que son destinados a la prevención, diagnóstico y tratamiento de todos los tipos de cáncer.  Cabe precisar que esto no lo hubiese podido conseguir solo.

Llegada TCS NYC Marathon 2018


Por otro lado, pude cerrar el año de la mejor manera corriendo la Vuelta a San Isidro 8k cumpliendo mi objetivo de tiempo que era bajar los 30 minutos.  Destaco esto, porque ya se había vuelto una constante en los años anteriores llegar a estas fechas lesionado o enfermo, lo cual me impedía participar en esta carrera.

Créditos: Luis Roldan

 Finalmente, el 2018 ha sido un año en el cual las lesiones se han mantenido alejadas.  Este punto es muy importante para quienes nos gusta correr, dado que las lesiones suelen ser el principal impedimento para hacerlo con regularidad.  Considero que esto se debe, en buena medida, a ser constante con los diferentes métodos de prevención de lesiones, tales como: estirar bien luego de los entrenamientos, atender de inmediato alguna pequeña molestia que puede surgir, acudir a terapias de descarga muscular con algún fisioterapeuta (como mínimo cada dos semanas), realizar rutinas de fortalecimiento muscular (funcionales) y tratar de tener una alimentación balanceada.

Rutina de funcionales 2 veces por semana

Descarga muscular semanal o quincenal


Lo malo del 2018:

Por momento fue complicado manejar los periodos de alta carga de entrenamiento en conjunto con mis obligaciones cotidianas: el trabajo y llevar un MBA.  Esto fue más complicado a comienzos de año, dado que recién comenzaba con el MBA y no estaba adaptado a ese ritmo.  Esto muchas veces derivaba a que tuviese que dormir menos de seis horas y entrenar sin descansar lo ideal.  Esto definitivamente influía a veces en la energía que tenía para entrenar; sin embargo, a pesar de esto pude mantener la constancia.

Otro punto no positivo es que he tenido un estancamiento en mi marca de 10k, manteniéndola alrededor de los 37:30 minutos.  Tal vez en este punto faltó salir un poco más de mi zona de confort en los entrenamientos, de tal manera que le de a mi cuerpo nuevos estímulos que pueda asimilar para superarme.  En la misma línea, tampoco pude correr una media maratón en mi mejor nivel, y tentar superar mi mejor marca del 2017.

Lo feo del 2018:

Definitivamente en este punto va mi experiencia de la maratón Lima 42k.  Mi preparación para esta carrera fue muy buena, pero un problema estomacal que tuve en la semana de la carrera me jugó una mala pasada.  Aún así decidí correr y ver cómo respondía el cuerpo, pero los malestares y la deshidratación no me permitieron completar la distancia.  De cualquier modo, estas experiencias son de las que uno aprende más, ya que se es más consciente de las cosas que pueden afectarnos y de esta forma podemos saber como evitarlas o, en el peor de los casos, contrarrestarlas o disminuir su impacto. 

El 2019 se viene con varios retos.  Para esto es importante quedarnos con lo bueno y aprender de lo malo y lo feo para que las cosas salgan de la mejor manera.  ¡Feliz año 2019!

miércoles, 14 de noviembre de 2018

Dándole un sentido especial a una maratón: Crónica del camino rumbo a la maratón de Nueva York 2018




A finales de mayo tomé una decisión que me marcó estos últimos meses: correr la maratón de Nueva York como parte del Fred’s Team [1] para apoyar la lucha contra el cáncer.   Dicho apoyo consistió en recaudar $3,500 en este periodo, los cuales  ahora han sido destinados en su totalidad a la investigación de nuevos métodos de prevención, diagnóstico y tratamiento de todos los tipos de cáncer, tarea realizada por el Memorial Sloan Kettering Cancer Center (MSK[2] ).  Tal como lo comenté en un post anterior, decidí participar en la maratón apoyando esta causa por un tema muy personal: hace 10 años mi padre falleció a causa de un cáncer al colón, luego de darle batalla por varios años.  Esto hizo este tema bastante sensible, pero a la vez me daba el empujón necesario para trabajar en la recaudación de fondos y entrenar, lo cual se volvió un doble reto. 

Desde que asumí este compromiso sabía que me esperaban meses de mucho trabajo, tanto entrenando como planificando las diferentes acciones orientadas a la recaudación de fondos.  Lo último me resultó muy complicado en un principio, dado que tenía que ver la mejor forma de difundir mi causa, el porqué lo hacía, así como difundir el impacto positivo que iba a tener lo recaudado en la lucha contra el cáncer.  Llegar a las personas no es, muchas veces, una tarea fácil, más aún cuando se trata de pedir una donación.  En este periodo recibí el apoyo de muchas personas y algunas empresas que, de alguna u otra forma, sumaron mucho en el camino hacia el objetivo.  Mi recaudación despegó con fuerza luego de las actividades que se realizaron, como lo fueron la Rifa Pro Fondos, una venta de pollo y chancho al cilindro, y el proyecto “Botellas mágicas”.   Finalmente pude llegar a la meta de $3,500 el mismo día que viajaba hacia Nueva York, por lo cual solo me quedaba llegar y correr los 42.195 km dedicándolos a la lucha contra el cáncer.

¡Reto cumplido!


En relación al entrenamiento, las cosas fueron muy bien en el proceso.  No tuve lesiones ni algún percance que me hiciera parar de entrenar, por lo que se cumplió el plan de entrenamiento casi en su totalidad.  Sin embargo, tuve que ser un poco flexible en ciertos momentos con algunos entrenamientos en particular, principalmente alrededor de los días que tenía clases del MBA, que eran los lunes de cada dos semanas durante todo el día, lo que me dejaba bastante cansado para el día siguiente, además que esos días no podía descansar lo necesario para poder cumplir con todo.  Esta fue la única complicación que considero he tenido en el camino, pero preferí tomarla como un sacrificio que valía mucho la pena asumir.

Finalmente llegó el día de viajar a Nueva York y relajarme lo más que podía para afrontar la carrera de la mejor manera.  Creo que todos los que han corrido una maratón saben que es difícil no sentirse ansioso.  En mi caso, tuve unos días medio complicados con eso, dado que me quedaba el recuerdo de lo que me pasó en la maratón de mayo, cuando un problema estomacal que acarreaba días atrás me arruinó la carrera.  En esta ocasión traté de cuidar hasta el más mínimo detalle para que el riesgo de tener algún percance similar fuera mínimo.  Definitivamente uno aprende de los errores pasados y esta era una oportunidad de oro para no volver a cometerlos y sacarme el clavo de eso. 

Los días previos también estuvieron llenos de eventos que hicieron crecer mi motivación con miras a la carrera, entre ellos la ceremonia de apertura, en donde compartí la euforia previa a la carrera con más peruanos y también con personas de diferentes nacionalidades, el día previo, al salir a hacer el último trote me encontraba en cada paso con otros corredores, veía que realmente ya se vivía la fiesta de la maratón.  Por la tarde de ese mismo día asistí a la cena del Fred’s Team, donde pude conocer un poco más de la fundación a la que apoyé en esta oportunidad, y conocer de cerca casos de personas que han vencido al cáncer y que, al igual que yo, estuvieron en la línea de partida el 4 de noviembre. 

Ceremonia de apertura


Cena con el Fred's Team

Finalmente llegó la noche previa a la carrera, noche en la cual muchos corredores no pueden dormir muy bien ya sea por la ansiedad, nervios y demás.  En mi caso, en un principio pude conciliar el sueño; sin embargo, esa noche hubo mucha bulla en los alrededores del hotel, aparentemente por personas que celebraban que era el fin de semana y también por atrasado Halloween.  Esto no permitió que el descanso sea el mejor, pero era mejor tomarlo como cosas que podían suceder, y que de hecho ya me ha sucedido alguna vez previo a alguna carrera.   Debo resaltar que el descanso más importante antes de una maratón (o carrera en general) es en los días previos a la víspera, lo cual cumplí muy bien.

Foto con el Fred's Team antes del traslado a Staten Island

Siendo las 4am del 4 de noviembre llegó la hora de levantarme, desayunar, cambiarme e ir al punto de encuentro del Fred´s Team, en pleno Times Square, para la foto de rigor y el traslado a Staten Island, lugar de partida.  Llegamos al lugar a las 7am aproximadamente, ya había un sol radiante y hacía frío, pero soportable (6 °C aproximadamente).  En ese momento estaba tan abrigado que el frío pasó desapercibido, salvo en mis manos ya que no había considerado llevar guantes o utilizar un calentador de manos que me habían dado (pequeño error).  Dado que faltaba poco más de dos horas para ir a mi corral de partida, opté por buscar un lugar en el pasto donde caía el sol y descansar ahí.   Hacia las 9am comenzaron a llamar a mi ola y corral, por lo cual me dispuse a ir para ubicar bien el lugar (la zona de espera era bien grande, aunque bien señalizada también).  Ya en el corral me alisté con lo necesario para partir, donando aquello que me sirvió para abrigarme hasta ese momento.   Estando ya en la línea de partida, se respiraba un ambiente de mucha concentración entre los corredores que partieron conmigo, pero a la vez también de fiesta.  Comenzaron a sonar los cañones, con la canción “New york, New york” y llegó la hora de partir, me encontraba más motivado que nunca.

En el km 27 de la ruta


La partida se dividía, de acuerdo a tu tiempo estimado, en olas y corrales.  Además de esta división, también había una tercera que era por colores.  Dos colores partían por la parte de arriba del puente Verrazano, mientras que el tercer color (que fue el que me tocó), el verde partía por la parte de abajo del puente.  Los primeros dos kilómetros resultaron siendo los más difíciles para mí, cuando comencé a correr debajo del Verrazano sentí un frío penetrante que hizo que haga mi primer kilómetro 1 min/km más lento que mi promedio.  Conforme fui avanzando fui calentando con lo cual encontré mi ritmo hacia el km 3.  A partir de este momento pude disfrutar al máximo de la carrera, con las espectaculares vistas que tenía, la gente alentando prácticamente en toda la ruta (salvo en los puentes), y corriendo rodeado de muchos corredores.  Esto último tuvo sus ventajas y desventajas.  La principal desventaja era que muchas veces las personas, sin querer, se cruzaban entre sí, teniendo que acortar los pasos para no pisar al otro, o a veces teniendo algún pequeño tropiezo involuntario que no pasaba a mayores.  Cuando encontré un ritmo sostenido, me junté con el grupo que corrió con el pacer de 3 horas 10, corriendo con este grupo hasta el kilómetro 32, luego de pasar el puente Queensboro para llegar a Manhattan, y el de Bronx.  En ese instante me sentía muy bien, animado por el ambiente que se vivía y por lo que estaba experimentando, por lo que decidí ajustar un poco el ritmo.  Es a partir del kilómetro 35 que decidí dar todo lo que me quedaba hasta el final, llegando al Central Park y luego a la meta cansado, pero entero.  Esos últimos 7 kilómetros fueron los más rápidos de la carrera y me hicieron terminar con una excelente sensación, cruzando la meta en un tiempo de 3 horas 8 minutos, 11 minutos más rápido que mi anterior mejor registro en maratón (que dicho sea de paso fue en la maratón de Chicago en el 2016, una carrera plana a diferencia de Nueva York).  Definitivamente cruzar la meta de una maratón como la de Nueva York es una sensación indescriptible.  Luego de ese momento soñado, fui al lugar de recuperación preparado por el Fred’s Team cerca a la meta, en donde pude descansar un rato y disfrutar del momento.

Cruzando la meta

¡Tarea cumplida!

El haber cumplido con los dos retos que me puse para este evento ha sido una experiencia muy gratificante.  Con la ayuda de muchas personas pude llegar al objetivo de recaudación al que me comprometí y también pude correr la maratón de la mejor manera, superando largamente mi mejor marca.   Esto me ha permitido encontrarle un sentido muy especial a correr, que no solo se limita a la práctica propiamente dicha del deporte, sino a realizarlo por alguna causa.  En general, participar en una maratón apoyando una fundación/charity puede ser una tarea difícil por el trabajo que implica, pero es algo que llena bastante, apoyamos a muchas personas con los fondos que logramos recaudar.  Si me preguntaran si ¿lo volvería a hacer?, mi respuesta sería sin pensarlo: ¡Definitivamente!   

El compromiso con la lucha contra el cáncer no debe quedar en este evento, sino que debe ser algo continuo.  Así que: ¡Vamos por más!





 [1] https://www.fredsteam.org/


 [2] https://www.mskcc.org/

miércoles, 25 de julio de 2018

La importancia de llevar un distintivo de identificación en nuestros entrenamientos


Hoy en día, salir a correr por la calle no solo implica realizar la rutina de entrenamiento que nos toca, sino que también es necesario tomar una serie de cuidados para que nuestro entrenamiento termine de la mejor manera.  A pesar de esto, ninguno de nosotros estamos libres de sufrir algún accidente, sentirnos mal durante nuestros entrenamientos, o pasar por alguna circunstancia en la cual necesitemos la ayuda de otras personas que se puedan encontrar a nuestro alrededor.  

Es por esta razón, que es básico que siempre llevemos con nosotros algún distintivo que nos identifique.  Este distintivo debe contener la información básica sobre nosotros, como nuestro nombre, contactos de emergencia, tipo de sangre, alergias o algún dato más que consideren relevante.  Esta información será de vital importancia para que las personas que nos ayuden ante cualquier emergencia puedan hacerlo de la mejor manera y podamos tener la atención que se requiere a la brevedad posible.

Una opción bastante recomendable y práctica para los corredores, es utilizar las pulseras deportivas de IDoo - Pulseras & Accesorios de Identificación.  En estas pulseras, es posible registrar hasta seis líneas con información básica de nosotros.  Asimismo, permitirán que cualquier persona que nos ayude en alguna situación de emergencia conozcan esta información de manera inmediata.

Tomar estas precauciones nos ayudará a disfrutar de nuestro deporte favorito más protegidos.  Pueden encontrar mayor información sobre las pulseras en el siguiente enlace: https://www.facebook.com/idooperu/
Página web: www.idoo.pe



Pulsera de identificación Idoo

martes, 26 de junio de 2018

Rumbo a la maratón de Nueva York apoyando la lucha contra el cáncer


Muchos de nosotros hemos vivido de cerca experiencias relacionadas con el cáncer, sea por familiares, amigos cercanos o por uno mismo. Sabemos lo dura que es esta enfermedad, tanto para quien la padece como para las personas más cercanas. ¿Cuánto daríamos por tener en nuestras manos los medios adecuados para vencer el cáncer?
En mi caso, me tocó vivir esta experiencia hace más de 10 años, cuando mi padre fue diagnosticado con cáncer al colon.  A pesar de luchar intensamente contra esta enfermedad, no pudo vencerla falleciendo a causa de esto.  El proceso fue bien duro y siempre quedó la inquietud si se pudo hacer algo más para superar el cáncer. 
Desde hace un tiempo estoy interesado en participar en una maratón apoyando a una organización de caridad, especialmente si esta se dedica a recaudar fondos para encontrar nuevos y mejores medios para derrotar esta enfermedad.  Siento que de este modo le daría un sentido muy especial a los 42.195 kilómetros que recorreré.  Es un tema que estuve evaluando y que finalmente me decidí a hacer: Me he inscrito para correr la maratón de Nueva York, a realizarse el 4 de noviembre de 2018, como parte del "Fred's Team".  Este grupo fue fundado en honor a Fred Lebow, co fundador de la maratón de Nueva York, quien padeció de cáncer al cerebro en el año 1991. A partir de esto, Fred animó a diversos corredores a participar en el evento en mención para recaudar fondos que pasaron a ser donados a las diferentes áreas de investigación del Memorial Sloan Kettering Cancer Center (MSK).  Esta organización desarrolla investigaciones orientadas a encontrar nuevas formas de prevenir, diagnosticar y tratar los diferentes tipos de cáncer, de tal manera que cada vez sean menos las personas víctimas de este mal.
Es por esta razón, que estoy iniciando la recolección de fondos necesaria para alcanzar la meta requerida, que es de $3,500, para lo cual les pido su apoyo.  Dichos fondos estarán dirigidos al área de investigación del cáncer al colon del MSK.  Las donaciones para esta causa pueden ser realizadas a través de este enlace: http://mskcc.convio.net/goto/renatoleonb
Toda colaboración de bienvenida. Pongamos un granito de arena en la lucha contra el cáncer!



miércoles, 16 de mayo de 2018

¿Cómo manejar la ansiedad en los días previos a una carrera importante?


Faltan pocos días para una carrera importante para la cual te has estado preparando por algunos meses.  Conforme se acercan los días, va creciendo la ansiedad, y también suelen aparecer dudas respecto a si estamos lo suficientemente preparados para estar a la altura de nuestras expectativas.  Aumenta esa emoción difícil de describir, que por momentos nos hace difícil conciliar el sueño.  También muchas veces aumenta el temor a sufrir algún percance, enfermarnos, o cualquier cosa que signifique un obstáculo entre nosotros y esa línea de partida.  Estas y otras situaciones, que nos producen ansiedad, son más comunes de lo que nos imaginamos, ¿qué es lo que podemos hacer para combatirlas?

El éxito en la preparación para una carrera no depende solamente de la preparación física que hayamos seguido.  La preparación mental influye mucho más de lo que nos podemos imaginar, y saberla manejar en los días previos es clave para poder rendir de acuerdo a lo planificado.  En mi caso, me ha tocado experimentar en más de una ocasión algunas de las situaciones antes descritas, las mismas que poco a poco he ido enfrentando mejor.

A continuación, les presento algunos consejos que suelo utilizar para manejar esa sensación, que tal vez les puede servir para no caer en alguna de estas situaciones en los días previos a la carrera:

  • No hables demasiado de la carrera en los días previos:  Es cierto que buena parte de la planificación de nuestros días girará en torno a la carrera y será un tema inevitable en nuestro día a día (planificar alimentación, entrenamientos, descansos, etc).  Sin embargo, fuera de estos momentos, no recomiendo hablar mucho de la carrera en sí, de los objetivos de la misma, de lo que puede o no salir bien, o de lo poco que falta.  Hacer esto probablemente termine por estresarnos.  Ya has tenido muchas semanas de entrenamiento para definir los detalles, por lo que lo mejor es relajarnos durante esta semana y esperar tranquilamente el momento de la verdad para aplicar todo lo entrenado.

  • No experimentes cambios en tu rutina diaria: Esto hará que estemos más a la expectativa de la carrera, lo cual puede aumentar nuestra ansiedad.  Si tenemos una rutina de trabajo/estudio que hemos seguido, mantengámosla. Esto mantendrá dispersa nuestra mente durante los días previos.

  • Confía en tu entrenamiento: Meses de entrenamiento nos han ayudado a llegar en las mejores condiciones posibles.  Ya hemos hecho todo el trabajo necesario, lo que hagamos en estos días no nos va a ayudar a mejorar más; por el contrario, desesperarnos y tratar de ganar algo más de condición, que no hemos ganado en todo este tiempo, podría perjudicarnos.  Esto debido a que muy posiblemente no haremos los entrenamientos de descarga de manera correcta, además que favorecería a la aparición de dudas respecto a nuestro rendimiento.

  • La competencia es contigo mismo: ¿A quién no le ha pasado que alguna vez ha pensado en sus objetivos tomando como referencia superar a alguien en particular? Pensar en esto, en los días previos a una carrera importante, es una carga innecesaria para nosotros.  Si es que no competimos para ganar la carrera, no debería ser algo que nos quite el sueño.  El superar o no a otra persona en una carrera depende de muchas cosas, por lo cual es un tema que no siempre podremos controlar.  Si debemos pensar en superar a alguien, pensemos en superarnos a nosotros mismos.  Esa es la razón por la que hemos entrenado todo este tiempo, para ser cada día mejores que ayer. 

  • El día previo: Este día suele ser el más complicado de manejar.  Nuestro objetivo principal de este día es descansar y relajarnos lo más posible.  Si tenemos que trabajar o estudiar, hay que hacerlo, solo tratando de no caminar mucho.  Una buena opción es ver películas motivadoras, que impacten de manera positiva en nuestro estado de ánimo.  En la noche, cenemos lo que hayamos probado en los entrenamientos más largos y vayamos a descansar temprano, no sin antes darnos un breve tiempo para dejar todo listo.  Si es que no podemos dormir muy bien por la ansiedad, no nos preocupemos.  Esto les sucede a muchas personas.  Si es que hemos descansado bien en los días previos, no impactará de manera negativa en nuestro rendimiento.

  • Acepta esa ansiedad: Este punto creo que es uno de los más importantes.  Tener ansiedad previo a una carrera o, en general, a un evento importante que vamos a vivir es muy normal.  En cierto modo, podría tomarse como que es parte de.  Como tal, debemos aceptar esas sensaciones que tenemos en los momentos de mayor ansiedad y no resistirnos a estas.  Resistirnos a la ansiedad lo único que va a hacer es estresarnos más y ponernos más ansiosos entrando en un círculo vicioso.  Aceptar la ansiedad hará que podamos manejarla de la mejor manera y, en el mejor de los casos, utilizarla a nuestro favor.

sábado, 5 de mayo de 2018

Planificando el gran día: ¿Qué debo tener en cuenta para participar en una media maratón?


Una media maratón es una carrera en cuya planificación debemos considerar detalles básicos tanto de una carrera de 10k como de una maratón.  Esto es debido a que en una media maratón es posible ser un poco más arriesgado con el ritmo de carrera que en una maratón, pero sin llegar al ritmo empleado en una carrera de 10k debido a que hay que sostenerlo durante todo el recorrido.  Esta peculiaridad hace que la media maratón sea la distancia preferida de muchos corredores.

Fuente: https://araizcorre.com/2014/05/27/triunfa-en-tu-primer-medio-maraton/

Antes de decidir participar en una media maratón, recomiendo tener cierta experiencia en carreras de 10k y que el cuerpo se encuentre totalmente acostumbrado a esta distancia.  La preparación para una media maratón va a requerir un mayor volumen de kilómetros de entrenamiento, así como incidir más en aspectos tales como el fortalecimiento general (core, tren superior, tren inferior), la alimentación e hidratación diaria, y sesiones de descarga muscular (al menos una al mes).  Todos estos detalles nos permitirán asimilar mejor el entrenamiento que estemos siguiendo, y recuperarnos mejor y más rápido de las exigencias del mismo.  Conforme el día de nuestra media maratón se va acercando, corresponde planificar lo que vamos a hacer el día de la carrera, para lo cual, les presento las siguientes recomendaciones:

Verificar la ruta de la carrera:    Este punto es muy importante para cualquier distancia, ya que nos permitirá conocer si la ruta a la que nos vamos a enfrentar es plana o tiene algún falso plano o cuesta en el camino.  Esto es determinante a la hora de definir nuestra estrategia de carrera.  Si identificamos una bajada prolongada en la ruta, verificar si es que luego de esta viene una subida, ya que debemos llegar a esta con energías.   Asimismo, al conocer la ruta, tendremos una noción sobre si los diferentes tramos de esta son formados por líneas rectas o curvas, debiendo tener especial cuidado de correr estos últimos por la parte interna de la curva (o tangencial si es una curva corta) para evitar correr más distancia de lo que debemos. 


Fuente: Página de Lima 42k
Ritmo de carrera: Si es la primera vez que participas en una media maratón, mi recomendación es que el objetivo principal sea disfrutar de la carrera, independientemente el tiempo que se haga.  El ritmo a seguir, puede ser el ritmo al cual se han realizado los entrenamientos más largos, que son en general fondos entre 18 y 23 kilómetros.   Este ritmo objetivo deberá manejarse de acuerdo a la ruta a seguir, teniendo en cuenta la altimetría para esto (mi sugerencia es llevar un ritmo de 5 a 10 segundos por kilómetro más lento en las subidas y de 5 a 10 segundos por kilómetro más rápido en las bajadas).  De acuerdo a como vayan las sensaciones, se puede evaluar la posibilidad de acelerar, de manera progresiva, a partir del kilómetro 16. 

Outfit y accesorios: En este punto recomiendo utilizar aquello con lo que se sientan más cómodos, y que de hecho hayan utilizado en algún entrenamiento largo y les haya ido bien.  En carreras prefiero siempre llevar la menor cantidad de cosas, de tal manera de ir lo más ligero posible.  En cuanto a la vestimenta, también es importante considerar el clima.  Adicional a lo anterior, suelo llevar como accesorios una visera, lentes de sol en caso sea necesario y cinturón porta geles.  Para el caso de quienes corran con música, recomiendo que tanto el reproductor como los audífonos no les estorbe ni les haga cambiar su técnica de carrera.  Una buena solución para este caso es utilizar los audífonos por bluetooh.  No olvidar dejar todo esto listo el día anterior a la carrera, incluyendo el reloj cargado al máximo y las zapatillas elegidas para competir.  Si la carrera implica un viaje, es recomendable llevar el outfit seleccionado en la maleta de mano.  Otro punto a destacar es la aplicación de vaselina, o algún otro producto que haga de sus veces, en zonas de nuestro cuerpo que sean propensas a tener rozaduras durante una carrera larga.

Outfit Maratón de Chicago 2016


Calentamiento:  Este punto tal vez no sea tan crítico como en el caso de una carrera de 10k, pero sí tiene una gran importancia.   Si deseamos ir desde el principio de la carrera al ritmo objetivo que definamos, será necesario que sigamos una rutina de calentamiento, dado que nuestros músculos y articulaciones no estarán preparados desde un principio para correr a un ritmo sostenido con las sensaciones esperadas.  Esto podría ser determinante en el resultado que consigamos o, en el peor de los casos, podría ocasionarnos una lesión.  Por otro lado, si no tenemos un objetivo en particular de tiempo y nuestro objetivo es principalmente “conocer” la distancia, es válido emplear los primeros kilómetros como calentamiento, siendo conscientes que se debe comenzar la carrera a un ritmo bien cómodo por al menos un par de kilómetros. 

Para realizar un buen calentamiento, recomiendo hacer un trote progresivo de 10 a 15 minutos, en el cual, comenzamos a un ritmo muy lento subiéndolo poco a poco sin dejar de llevar un ritmo cómodo.  Luego del trote, podemos realizar unas 5 aceleraciones de 50 metros cada una, lo cual nos permitirá adaptar nuestros músculos a la velocidad que vamos a emplear.  Cabe precisar, que estas aceleraciones deben ser progresivas yendo de menos a más hasta alcanzar el ritmo de carrera.  Finalmente, podemos estirar de manera suave (5 segundos por músculo). 

Al igual que en una carrera de 10k, sugiero hacer este calentamiento a falta de treinta minutos de la hora programada para la partida.  De este modo, nos alcanzará el tiempo para terminar el calentamiento con calma e ir a la zona de partida para alcanzar una buena posición, en caso no se desee partir de muy atrás.  Mientras se esté esperando que se dé la partida, es recomendable no dejar de movernos, así sea solo realizando un trote sobre el sitio.

Hidratación y nutrición: Si bien es cierto, este punto no es tan crítico como en el caso de una maratón, tiene mucha importancia para la media maratón.  Considero que tener una buena hidratación y alimentación en los días previos a la carrera es tan o más importante que tenerla durante.  De este modo, hay una garantía de llegar bien hidratado a la línea de partida y con las reservas de glucógeno a tope.  Durante la carrera, el objetivo será mantener estos niveles estables de tal manera que nos permitan seguir corriendo al máximo de nuestras posibilidades (por medio de geles, agua, bebidas isotónicas, etc).  Cabe precisar que no hay una única fórmula de hidratación/nutrición para antes y durante la carrera.  Esto considero que es algo muy personal que cada quien debe experimentar y validar en los entrenamientos, en especial en los más largos (18 a 23 kilómetros).  Cada organismo es diferente y algo que puede resultarle muy bien a unos, puede ser contraproducente para otros.

En lo personal, opto por la siguiente fórmula: 1 gel con un vaso de agua cada 7 u 8 kms, lo cual significa un gel cada 30-35 minutos de carrera aproximadamente.  La cantidad de geles a utilizar dependerá del tiempo que se tenga proyectado demorar en la carrera.  En los puntos intermedios entre las tomas de geles, es posible asignar un punto de hidratación con bebida isotónica (Ojo, no recomiendo tomar los geles con bebida isotónica ya que puede traernos problemas digestivos).  En relación a los componentes de los geles, hay muchas personas que los prefieren con cafeína, y mientras más cantidad tenga mejor; sin embargo, hay casos en los que su uso puede resultar contraproducente.  Por eso mismo, lo más recomendable es que cada quien pruebe su fórmula en los entrenamientos previos a la carrera y tenga claro qué cosas no les hace bien, qué sí y en qué proporción.  Todo esto para evitar sorpresas desagradables en el camino.



Estiramiento al finalizar:  Luego de finalizada la carrera, no debemos olvidarnos del estiramiento muscular.  Hemos sometido a nuestros músculos a un esfuerzo importante, luego de haber corrido la media maratón.  Hacerlo es clave para recuperarnos más rápidamente y no hacerlo puede causarnos diferentes problemas como contracturas (las mismas que se acumulan) o alguna lesión.  En este punto, recomiendo estirar cada músculo entre 20 y 30 segundos.  Tener en cuenta que nuestros músculos pueden estar más sensibles de lo normal luego del esfuerzo, por lo que el estiramiento lo debemos realizar de manera suave, con mucho cuidado.  Por último, recomiendo considerar ir donde algún fisioterapeuta durante la semana siguiente con la finalidad que realice la descarga correspondiente y alivie cualquier malestar que se haya presentado a causa de la carrera.

Fuente: https://pasionrunner.com/ejercicios-calentamiento-estiramiento/


Luego de finalizada la carrera, siempre es importante hacer un balance de nuestro desempeño en la misma.  Para esto, debemos evaluar, en primer lugar, si hemos logrado el objetivo propuesto.  En caso la respuesta sea positiva, podemos comenzar a ver la manera de superarnos cada vez más en la distancia e ir por objetivos más desafiantes; sin embargo, si es que no logramos lo propuesto, hay que tomarlo de la mejor manera.  Evaluemos qué es lo que pudo haber sucedido y reforzar aquellos puntos que no han resultado como esperamos.  Sea cual sea el caso, en el futuro tendremos muchas oportunidades de mejorar nuestro desempeño y, lo más importante, seguir disfrutando del running.

jueves, 3 de mayo de 2018

Planificando el gran día: ¿Qué debo tener en cuenta para participar en una carrera de 10k?


Las carreras de 10k son muchas veces “subestimadas” por corredores aficionados acostumbrados a participar solo en maratones, considerándola una distancia que no trae consigo un gran desafío; sin embargo, esto está muy lejos de ser cierto, debido a que una carrera de 10 kilómetros o 10,000 metros planos (en pista atlética) implica emplear un ritmo de carrera muy exigente, el mismo que se debe sostener a lo largo de toda la ruta.  Es por esta razón, que la planificación de una carrera de 10k es clave.

La planificación de una carrera de 10 kilómetros dependerá mucho del nivel y experiencia de cada corredor.  En algunos casos, la distancia es utilizada por corredores que recién se inician en el mundo del running, y están participando en sus primeras carreras, o aquellos que ya tienen experiencia participando en pruebas de atletismo de medio fondo o velocidad (100 a 1500 metros planos) y desean iniciarse en las pruebas de fondo.  Por otro lado, muchos corredores eligen especializarse en esta distancia, buscando mejorar cada vez más sus tiempos en la misma.  Es por esta razón, que las recomendaciones del presente post las dividiré en tres partes: Recomendaciones generales; recomendaciones para corredores que recién se inician en el running; recomendaciones para corredores experimentados en la distancia.

Recomendaciones generales:

Calentamiento:  Este es el punto que considero más importante a tener en cuenta previo a una carrera de 10k.   En estas carreras se suele ir, al menos, a un 80% de nuestra velocidad máxima, por lo cual comenzar la carrera sin haber calentado de manera adecuada no nos permitirá que desarrollemos nuestro ritmo desde un principio, o hará que forcemos a nuestros músculos y articulaciones a rendir más de lo que están preparados en ese momento.  Esto podría ser determinante en el resultado que consigamos o, en el peor de los casos, podría ocasionarnos una lesión.

Para realizar un buen calentamiento, recomiendo hacer un trote progresivo de 10 a 15 minutos, en el cual, comenzamos a un ritmo muy lento subiéndolo poco a poco sin dejar de llevar un ritmo cómodo.  Luego del trote, podemos realizar unas 5 aceleraciones de 50 metros cada una, lo cual nos permitirá adaptar nuestros músculos a la velocidad que vamos a emplear.  Cabe precisar, que estas aceleraciones no deben ser a tope, sino que deben ser progresivas yendo de menos a más hasta alcanzar el ritmo de carrera.  Finalmente, podemos estirar de manera suave (5 segundos por músculo). 

Debido a que las carreras de 10 kilómetros suelen ser las más concurridas, sugiero hacer este calentamiento a falta de treinta minutos de la hora programada para la partida.  De este modo, nos alcanzará el tiempo para terminar el calentamiento con calma e ir a la zona de partida para alcanzar una buena posición, en caso no se desee partir de muy atrás.  Mientras se esté esperando que se dé la partida, es recomendable no dejar de movernos, así sea solo realizando un trote sobre el sitio.

Verificar la ruta de la carrera:    Este punto es muy importante para cualquier distancia, ya que nos permitirá conocer si la ruta a la que nos vamos a enfrentar es plana o tiene algún falso plano o cuesta en el camino.  Asimismo, tendremos una noción sobre si los diferentes tramos de la ruta son formados por líneas rectas o curvas, debiendo tener especial cuidado de correr estos últimos por la parte interna de la curva (o tangencial si es una curva corta) para evitar correr más de lo que debemos.  Conocer la ruta nos permitirá definir la estrategia que vamos a utilizar.

Fuente: Página oficial "Lima 42k" (altimetría)


Outfit y accesorios: Por ser una carrera relativamente corta y rápida, sugiero llevar la menor cantidad de cosas posible, de tal manera que estemos más ligeros al correr.  Esto implica principalmente una ropa de correr que se sienta cómoda y zapatillas. 

Hidratación: En la mayoría de carreras de 10K se pueden encontrar entre uno y dos puntos de hidratación en la ruta.  Si es que sentimos que necesitamos beber algo, sea agua o bebida isotónica, recomiendo aprovechar estos puntos; caso contrario, no encuentro mayores problemas de correr los 10K sin la necesidad de hidratarnos en el camino.   

Estiramiento al finalizar:  Luego de finalizada la carrera, los corredores solemos entretenernos con el ambiente que se vive.  Sin embargo, no debemos olvidarnos del estiramiento muscular.  Hemos sometido a nuestros músculos a un esfuerzo importante, luego de haber corrido 10k a un ritmo muy exigente para nosotros.  Hacerlo es clave para recuperarnos más rápidamente y no hacerlo puede causarnos diferentes problemas como contracturas (las mismas que se acumulan) o alguna lesión.  En este punto, recomiendo estirar cada músculo entre 20 y 30 segundos.

Fuente: https://pasionrunner.com/ejercicios-calentamiento-estiramiento/

Recomendaciones para corredores que recién se inician en el running:

Ritmo de carrera: Si es la primera vez que participas en una carrera de 10K, mi recomendación es que el objetivo principal sea disfrutar de la carrera.  El ritmo a seguir, puede ser el ritmo al cual se han realizado los entrenamientos, manejándolo, al menos, durante los primeros 5 kilómetros.  De acuerdo a como vayan las sensaciones, se puede evaluar la posibilidad de acelerar un poco en la segunda mitad de la carrera.  Finalizada la carrera, recomiendo hacer un análisis sobre las sensaciones que hayan tenido y, de acuerdo a esto, pueden comenzar a plantear nuevos objetivos en la distancia, tal vez orientados a comenzar a mejorar los tiempos.

Recomendaciones para corredores experimentados:

Ritmo de carrera: De acuerdo a lo mencionado al principio del post, en una carrera de 10K manejamos normalmente un ritmo exigente.  Es un ritmo al cual podemos hablar con cierta dificultad, pero que podemos controlar y sostener.  Una forma en la que recomiendo definir este ritmo, es en los entrenamientos de cambios de ritmo que realicemos, en donde alternamos kilómetros rápidos con kilómetros a ritmo cómodo (entre 2 a 4 kilómetros para cada ritmo).  El ritmo más rápido que podamos sostener en estos entrenamientos, podría ser una buena opción de ritmo para empezar la carrera, y luego manejarlo a partir del kilómetro 5 de acuerdo a cómo nos vayamos sintiendo.  Cabe precisar, que en una carrera de 10 kilómetros es posible arriesgar un poco más con los ritmos al inicio; sin embargo, no recomiendo partir a un ritmo mucho más intenso al que se ha estado entrenando (sin contar los entrenamientos de series).

miércoles, 18 de abril de 2018

Generalidades, beneficios y limitaciones de los relojes para correr


En la actualidad, es muy común ver a una importante cantidad de corredores entrenando con un reloj que les indica el ritmo al que se corre, tiempo de carrera, frecuencia cardiaca, distancia recorrida, entre otros parámetros que nos ofrecen de acuerdo a la marca y modelo que elijamos.  La utilidad principal de estos relojes, radica en su capacidad de enlazarse con diversos satélites, de los cuales se obtiene la posición aproximada en la cual nos encontramos.   Esta posición se va grabando y actualizando cada cierto tiempo, el cual depende de la configuración y características de nuestro reloj, y en base a los datos de posición grabados se va dibujando la ruta que estemos siguiendo.  Finalmente, los demás parámetros mencionados se obtienen gracias a la combinación de los puntos de posición grabados y el tiempo transcurrido.

La mayoría de relojes son capaces de conectarse a los satélites pertenecientes a dos sistemas internacionales: El GPS, que es el sistema desarrollado en los Estados Unidos y es el más utilizado; y el GLONASS, que es el sistema desarrollado por Rusia.  Cabe precisar, que en la mayoría de casos solo será necesario conectarnos mediante el GPS, dejando la conexión combinada con el sistema GLONASS para casos en los cuales nos encontremos en lugares difíciles de acceder y necesitemos tener una mayor cantidad de satélites disponibles para enlazarnos.  Si tenemos durante todo nuestro entrenamiento y carrera un buen enlace con los satélites, los datos de posición se grabarán de acuerdo a las características de nuestro reloj; sin embargo, si se pierde la señal y se dejan de grabar los datos de posición, nuestro reloj unirá el último dato grabado con el primero que se grabe luego de recuperar la señal, lo cual puede causar distorsiones en la ruta generadas por nuestra aplicación.

Si bien es cierto, los relojes para correr son de bastante utilidad para realizar nuestros entrenamientos, también tienen una serie de limitaciones que es importante tener en cuenta.  En primer lugar, hay ocasiones en que los registros que generan no sean 100% exactos y nos hagan pensar que corrimos un poco más de lo que realmente hicimos: Por ejemplo, esto suele darse en las pistas de atletismo o en carreras con muchas curvas y/o edificios en la ruta.  Un ejemplo de este problema me ocurrió cuando participé en la maratón de Chicago en el 2016.  Algunos tramos de dicha carrera se caracterizaban por estar rodeados de edificios muy altos, los cuales afectaban la señal del reloj.  La consecuencia de esto fue que en los kilómetros en los cuales se presentó este problema, se registró una distancia recorrida mayor a la real, impactando de manera directa en la distancia final medida por nuestro reloj.  En este caso, la distancia final que marcó mi reloj fue mayor a los 43 kilómetros.  En la siguiente imagen se puede observar el mapa generado en algunos de los tramos, en donde se ve claramente que la ruta grabada cruza por lugares imposibles y dibuja una línea de longitud mayor a la que tendría si fuese recta. 

Distorsiones en la ruta generada por la aplicación del reloj debido a edificios altos

Otro ejemplo de lo que menciono se da en la pista atlética, en donde he oído a muchas personas decir que la distancia medida por los relojes en cada vuelta es mayor a 400mts (medida oficial de toda pista atlética utilizando el primer carril).   De acuerdo al artículo referenciado (1), el error de la medición de nuestro reloj respecto a la medida de la pista atlética varía de acuerdo a si usamos el reloj en la muñeca izquierda o derecha.  En mi caso, suelo utilizar mi reloj en la muñeca derecha, y al dar vueltas en la pista atlética del estadio Luis Galvez Chipoco cada vuelta arrojaba una medida de 430 a 440mts aproximadamente (imagen izquierda). Luego lo probé utilizándolo en la muñeca izquierda y la vuelta salió lo que debe salir, que es 400mts exactos (imagen derecha). En ambos casos se corrió por el carril 1.

Imagen izquierda: Reloj utilizado en la muñeca derecha.  Imagen derecha: Reloj utilizado en la muñeca izquierda

La conclusión de ese punto es bastante acertada y se podría aplicar a entrenamientos y carreras: Si se conoce la ruta de una carrera, puede ser muy útil analizar si tiene más curvas hacia la izquierda o hacia la derecha, y utilizar el reloj en la muñeca que tenga más curvas hacia su lado.  Si es que la curvatura es variada o la ruta tiene muchos edificios altos, recomiendo guiarse también por los letreros que suelen colocar los organizadores de las carreras indicando el kilometraje recorrido, además de conocer los tiempos estimados a los cuales deben cruzar un punto determinado de la carrera (por ejemplo, el tiempo en el que debo pasar el km 10 o la media maratón).  Si es que entrenamos en la pista atlética, recomiendo guiarse por la medida oficial de cada vuelta, que es 400mts, y medir el tiempo en base a esto.  Como ya se ha mencionado, el reloj es una herramienta muy útil tanto para entrenar como para medirnos en una carrera; sin embargo, en determinadas ocasiones nos puede fallar en algún detalle, por lo cual debemos estar preparados para no ser muy dependientes de este en caso sea necesario.

Referencias: 


viernes, 6 de abril de 2018

Precauciones a tomar durante nuestros entrenamientos en la calle


Quienes corremos sabemos que las calles no han sido diseñadas en un principio para esta actividad, encontrando muchas veces pocos lugares propicios para practicar nuestro deporte favorito.  Día a día tenemos que lidiar con una variedad de factores al realizar nuestro entrenamiento, que no solo se limita a cumplir lo programado para un día en particular.    Estos factores en algunas ocasiones pueden poner en riesgo nuestra seguridad, por lo que es importante tenerlos muy presentes.   Comenzaré el presente post haciendo una descripción de los factores generales que debemos tener en cuenta cuando salimos a correr por las calles, para luego detallar cuidados específicos dependiendo de la hora a la que corramos:

  • Cruces con semáforos: Más vale perder un minuto de tu entrenamiento que, en el mejor de los casos, varias semanas de entrenamiento.  Siempre que lleguemos a un cruce semaforizado y el color no nos beneficie, es necesario bajar la velocidad y en caso se acerquen vehículos parar totalmente.  Si nos preocupa perder el ritmo, una opción es seguir trotando sobre el sitio.  He sido testigo de situaciones peligrosas en donde corredores tratan de ganarle a los carros al cruzar una calle con el semáforo en rojo.  Tomar ese riesgo por ganar unos segundos no vale la pena.
  • Música: He escuchado sobre algunos estudios que indican que escuchar música cuando corres es beneficioso para mejorar tu rendimiento, dado que reduce la percepción de fatiga “engañando” de alguna forma a tu mente con una sensación estimulante.  Sin embargo, correr con música también puede tener sus riesgos, y el principal se da cuando vamos con audífonos y nos desconectamos del mundo exterior.  En estos casos, ir con audífonos nos impide muchas veces escuchar lo que pasa a nuestro alrededor: si se acerca algún vehículo; algún ciclista; ocurre alguna emergencia alrededor nuestro; entre otras cosas.  Si es que el uso de la música es básico para ustedes, mi recomendación sería que utilices un solo audífono o vayas con el volumen muy bajo, para minimizar las probabilidades de no escuchar alguna señal de alerta.  En un futuro post hablaré más extensamente sobre este tema, incluyendo los pros y contras que considero que tiene correr con música.
  • Identificación: Es muy importante que en todos nuestros entrenamientos llevemos una identificación con nosotros, sea un documento, o algún distintivo que lleve nuestros datos de emergencia.  Esto permitirá que siempre estemos identificados y que ante alguna emergencia podamos ser auxiliados por otras personas que no necesariamente nos conocen. 
  • Otros elementos a llevar: Cuando salimos a correr es muy necesario llevar dinero.  La cantidad de este tendrá que ser suficiente para hidratarnos en el camino o poder pagar un taxi ante alguna emergencia.  Además, recomiendo llevar siempre papel higiénico ya que el tener algún malestar estomacal durante nuestros entrenamientos está dentro de las posibilidades y muchas veces los baños públicos no lo tienen.  En los casos en los que corremos solos, también recomiendo llevar el celular, para poder comunicarnos ante cualquier emergencia.


 Si corres muy temprano o muy tarde (4 a 7am – 10pm en adelante):

  • Si está oscuro, es recomendable que utilices ropa de colores claros con propiedades reflectantes.  De este modo, serás visible para cualquier vehículo.
  • Muy temprano el flujo de carros es mínimo, por lo que es posible correr por la pista sin muchos problemas, especialmente en zonas donde no hay muchas intersecciones.  En estos casos, recomiendo correr muy pegado a la vereda y en sentido contrario a los vehículos, de tal manera que puedas verlos y tomar alguna acción en caso sea necesario.  En zonas con curvas muy cerradas recomiendo subir a la vereda, ya que en estos casos no se pueden observar a los vehículos que vienen y estos difícilmente nos podrán ver a nosotros.  Es muy importante siempre estar alerta.
  • Si por alguna razón se tiene que entrar a la pista o a una ciclovía, es indispensable mirar antes que no haya ningún vehículo o bicicleta acercándose, de tal manera que se eviten accidentes.  Recordar que las ciclovías están hechas para los ciclistas, así como la vereda para los peatones.  El respeto y la tolerancia es clave.


Si corres durante la tarde (4 a 10pm):

  •  En mi opinión, la hora más complicada para correr por la calle es durante la tarde.  Esto debido a que tanto el flujo de vehículos como de personas aumenta de manera considerable.
  • Recomiendo buscar algún lugar sin mucho flujo de vehículos y personas para correr.  Aunque suene aburrido, tal vez la mejor opción es ir a un parque grande o a una pista atlética.  Es la opción más segura, además que nos podremos concentrar en el entrenamiento que estemos realizando.
  • Si vas por la calle, lo más prudente es ir solo por la vereda, teniendo mucho cuidado de las personas que van caminando, o niños jugando, que muchas veces no se percatan que alguien viene corriendo, aumentando así el riesgo de ocurrencia de un accidente.
  • Tener más cuidado de lo normal con los desperfectos que puede haber en las veredas.  Un sardinel sin la debida señalización o una vereda rota nos puede hacer pasar un muy mal rato.  Lo más recomendable en estos casos es ir a un ritmo más cómodo de lo habitual.  Tengamos en cuenta que correr a estas horas hace que nos tengamos que concentrar en muchas otras cosas, además de correr.

Tener en cuenta los factores descritos nos va a permitir entrenar sin preocupaciones y disfrutar del running sin contratiempos. ¡Entrena seguro!