Todos los corredores podemos tener diferentes objetivos para
los cuales entrenamos, haciéndolo de manera recreativa o competitiva. En cualquier caso, nuestro objetivo principal
es, y debería serlo siempre, disfrutar de nuestras carreras y
entrenamientos. Sin embargo, es
innegable que a la mayoría de nosotros nos atrae mucho la idea de mejorar cada
vez más nuestros tiempos en las diferentes distancias, y que cada récord
personal lo percibimos con una satisfacción que solo nosotros mismos entendemos.
Cuando recién comenzamos a correr, la capacidad para mejorar
nuestros tiempos es bastante alta, dado que en esta etapa inicial nuestro
cuerpo comienza a experimentar, con mayor facilidad, nuevas adaptaciones que lo
preparan para correr. En esta etapa
debemos ser muy cuidadosos, dado que es común ver mejoras bien grandes y motivarnos
en exceso con estas, buscando seguir mejorando al mismo ritmo, lo cual podría
causar lo que se conoce como sobreentrenamiento y, como consecuencia de esto,
lesionarnos.
Conforme vamos mejorando nuestro rendimiento, va a comenzar
a ser más difícil seguir mejorándolo, llegando a niveles en los cuales nos
estancamos. En este escenario, podemos
mantener nuestro nivel de forma sin explicarnos, muchas veces, a qué se debe
que nuestro cuerpo no esté asimilando los entrenamientos como quisiéramos. Por ejemplo, antes podíamos mejorar más de 10
minutos en 10 kilómetros, y ahora nos cuesta mejorar 1 minuto, o hasta
segundos, en esa misma distancia. De
acuerdo con mi experiencia, considero que esto puede suceder por lo siguiente:
Causa
|
Posible
solución
|
No
estamos descansando de manera adecuada.
Esto nos puede suceder a cualquiera de nosotros, que no solamente nos
dedicamos a correr, sino que tenemos otras obligaciones que cumplir.
|
Tratar de dormir, al menos, 6 horas
diarias (lo ideal es 8 horas).
Dependiendo del ritmo de vida que llevemos, esto puede ser complicado;
sin embargo, si dormimos muy poco, nuestro cuerpo no se va a poder recuperar
como debería, y será más difícil asimilar los entrenamientos.
|
Tenemos
ciclos de entrenamiento intensos muy seguido, lo cual no permite al cuerpo
recuperarse y asimilar tan fácilmente los entrenamientos de calidad orientados
a mejorar. Esto, en mi caso, me ha
sucedido cuando he tenido varios ciclos seguidos de entrenamiento para
maratón.
|
Definir temporadas, entre ciclos de
entrenamiento intensos, en los cuales entrenemos sin buscar alguna mejora y
solo para mantenernos activos. Una
buena opción considero que es tomarnos, para esto, entre uno o dos meses
luego de una carrera “objetivo” que tengamos.
|
Definimos
objetivos de corto plazo. Esto implica
solo prepararnos para una carrera en particular (una maratón, por ejemplo),
sin pensar, en ese momento, qué es lo que queremos más allá, ni analizar los
factores en los cuales nos debemos enfocar para mejorar.
Esto va de la mano con
inscribirnos en carreras muy seguido. De este modo, es complicado orientar un plan
de entrenamiento a alcanzar un objetivo en particular. Cabe precisar que esto último es
perfectamente válido, si el objetivo que se tiene es disfrutar de las carreras
sin un fin competitivo.
|
En mi caso, he acostumbrado planificar
mis carreras y objetivos de manera anual.
Sin embargo, desde este año lo he comenzado a hacer proyectándome
hasta el año siguiente.
Esto lo he hecho debido a que tengo
interés en seguir mejorando mi tiempo en maratón; sin embargo, considero que
es más estratégico primero mejorar mis tiempos en distancias más cortas como 5,
10 kilómetros y media maratón.
Mientras más rápido sea, más cómodo será correr a ritmos más
rápidos. Si siguiera entrenando solo
para maratón, sería más complicado volverme más rápido, siendo más factible
que caiga en el estancamiento.
Esta estrategia me funcionó una vez
hace dos años, y ahora la estoy aplicando por segunda vez con buenos resultados
hasta el momento (al mejorar mis tiempos en 5 y 10k luego de dos años). Actualmente estoy en la etapa de mejorar mi
velocidad en distancias como 5 y 10k; el próximo año buscaré hacer lo propio
con 21k para luego volver a correr una maratón, en la cual espero ver los
resultados de este proceso.
|
Estamos
en nuestra zona de confort. Considero
que este es el factor más común por el cual nos estancamos. Nuestro cuerpo requiere, conforme vamos
mejorando, de mayores estímulos para seguir mejorando.
|
En este punto, debemos esforzarnos por
cumplir, de manera especial, las sesiones de calidad programadas en nuestro plan de entrenamiento, dado que son aquellas que van a generar los estímulos necesarios
para que nuestro rendimiento mejore.
Salir de nuestra zona de confort, no
implica que tengamos que hacer este esfuerzo todos los días, de lo contrario
no podremos asimilar el entrenamiento de manera adecuada.
|
Las sugerencias presentadas para cada caso, son aquellas que siento que me
han funcionado de alguna forma a salir del estancamiento cuando me he
encontrado en esta situación. Cada
cuerpo es diferente, por lo que puede reaccionar de manera diferente ante ciertos
estímulos y situaciones. Considero que
lo más importante en este caso, es que identifiquen cuál es la causa por la que
no mejoran y, luego de identificarla, trabajen en las posibles soluciones con
ayuda de su entrenador.






